sábado, 25 de marzo de 2017

Ruta por las Tajadas de Bezas en Teruel


Esta ruta tiene como origen y final el pueblo de Bezas, una de las puertas de entrada al Paisaje Protegido de los Pinares del Rodeno en plena Sierra de Albarracín, al oeste de la provincia de Teruel. La zona, conocida especialmente por la gran belleza del pueblo de Albarracín, uno de los pueblos más bonitos de España, tiene otros muchos atractivos, entre los que destacan los espacios naturales con sus características rocas rojizas de rodeno entre pinares y sabinas, y en el aspecto cultural multitud de pinturas rupestres de arte levantino por descubrir. Además del senderismo, los amantes del deporte encuentran aquí otras muchas posibilidades, desde la escalada (esta zona es muy popular entre los aficionados al boulder) hasta el ciclismo de carretera o de montaña por la infinidad de pistas que recorren la sierra, pasando por el esquí de fondo en las pistas de La Muela de San Juan en Griegos.

Durante unos días de visita a la familia quisimos recoger un poco de todo esto en una sencilla ruta circular que atraviesa el corazón de Las Tajadas visitando algunas de sus pinturas rupestres (track y más info aquí).

Saliendo del centro de nuestro querido Bezas seguimos las indicaciones del GR 10 con sus inconfundibles marcas blancas y rojas para cruzar la carretera por debajo y avanzar por el recién remodelado sendero de las minas durante unos minutos.



Este tramo, en ligero ascenso, se caracteriza por tierras de cultivo y chopos a la orilla del barranco de la Sierra.



miércoles, 1 de marzo de 2017

Escapada a la Serranía de Cuenca - Septiembre 2016


En septiembre del año pasado, aprovechando una visita a la familia en Teruel, hicimos una escapada de dos días a la Serranía de Cuenca. Como el buen tiempo acompañaba pudimos disfrutar de los sitios y hacer varias rutas sencillitas.

El primer día pusimos rumbo a la Laguna de Uña, junto al pueblo del mismo nombre. Por allí dimos un sencillo paseo de 3,8 km (track aquí) rodeando esta bonito humedal semi-artificial sin apenas desnivel (60 metros en total), apto para toda la familia y que se puede hacer tranquilamente en poco más de una hora.


El coche se puede dejar en un aparcamiento que hay junto a la carretera que atraviesa el pueblo, al lado de la laguna, y desde donde comienza el recorrido. Allí encontramos un parque infantil, una fuente y varios paneles informativos, además de algunos miradores y plataformas de madera para acercarnos al agua. Sin embargo, el mejor balcón lo encontramos unos metros más adelante, una elevación que sirve de mirador y cuenta con bancos para disfrutar de las vistas.